Auricela Castro G.
El año ha iniciado con cosas realmente preocupantes para la sociedad, situaciones que es posible hayan sucedido desde siempre, pero no en nuestra época, que un niño mate a su amigo, eso no es común.
Algunas personas se preguntarán qué lo propició, los padres, la carencia de valores, la sociedad, pero no hay una respuesta clara, lo cierto es que se da en un lugar de Veracruz, en una comunidad en donde la televisión llega a medias, no se ven todos los canales y en donde el ejemplo de los padres es fundamental.
Los juegos de los maquinitas desde hace cerca de 20 años existen, pero los valores cuando prevalecen, esos no se pierden, a pesar de las malas amistades.
Es incomprensible que un niño de 11 años haya decidido quitarle la vida a su amiguito por supuestamente perder un juego de maquinitas, aunque la madre de la víctima diga lo contrario, las causas serían lo de menos, el hecho se dio, y sería interesante saber porqué, qué pasaba en la mente de ese infante cuando fue a su hogar a buscar un arma que tenía a la vista y sabía para qué servía.
A caso nadie lo vio, fue un arrebato, enojo, odio o quizá una forma de hacerse notar, de lo qué pasa en el hogar, y sacar esa frustración que llevaba dentro.
Aquí ambas familiar perdieron, quizá una más, la del victimario, vivirán toda la vida prófugos, sino deciden entregarse, con la culpa de no haber tenido en un sitio oculto el arma, y lo peor haber cegado la vida de un menor que apenas empezaba a vivir.
“La indignación moral es la estrategia adecuada para revestir de dignidad al idiota” Tom Wolfe…
Sí, utilizo el título de una canción que hizo popular Yuri para poder mencionar los…
Los gobiernos populistas se han puesto de moda en el mundo, ya se ha hablado…
Y sí desde la Chingada López Obrador sigue mandando. Sigue moviendo los hilos al títere…
Iniciando el año, ya propiamente se fue la primera semana, ya todos nos felicitamos, los…
Antes de iniciar el presente, quiero agradecer profundamente a todos aquellos que me hicieron el…