Acertijos

Gilberto Haaz Opinión
POR SUS FRASES LOS CONOCEREIS. Camelot.
Gilberto Haaz Diez
EL REY Y SU ACHICHINCLE
*Cuando el viejo perillán Jack Falstaff, aquel que se jactaba no solo de poseer el don de la agudeza sino de ser capaz de contagiarlo a los demás, se entera de que Enrique IV ha muerto y de que su intimo amigo y compañero de correrías el príncipe Hal va a ser coronado rey, ensilla su caballo y galopa toda la noche para no dejar de ocupar su puesto en la ceremonia de la que emergerá la nueva corte. Pero llega tarde a la abadía de Westminster y solo puede ya salir al paso del cortejo y dirigirse entusiasmado a aquel a quien ha introducido en todos los círculos populares y de gobierno. “Dios salve tu gracia rey Hal, mi rey Hal. ¡Dios te proteja, mi dulce niño, mi rey Hal! ¡Mi rey, mi Júpiter, a ti es a quien hablo corazón mío!”. Enrique V, consagrado ya como rey se dirige al Justicia Mayor, ordenándole <interpelar a ese majadero> y ante la insistencia de Falstaff, que desea presumir sus influencias, el nuevo rey lo asesta: “No te conozco, anciano. He soñado largo tiempo con una especie de hombre como tú, así hinchado de grasa, así de libertino, pero ahora he despertado y desprecio mi sueño. No presumas que soy la persona que era, pues Dios sabe y el mundo verá que he licenciado al primer yo y así haré con los que me acompañaron”.
Acto seguido dicta su destierro a 10 millas de su persona, aunque, magnánimo le da dinero para su sobrevivencia. Este relato de Shakespeare fue evocado en España hace algún tiempo por el director Pedro J. Ramírez, del diario El Mundo.
*Federico García Lorca escuchaba a Rubén Darío, que en un momento dado recitó el siguiente verso: …que púberes canéforas te ofenden al acanto. El poeta granadino se levantó entonces y dijo:
—A ver, otra vez, por favor, que sólo he entendido el “que”.
*Como César me quiso, yo le lloro; como fue afortunado, yo me alegro; como era valeroso, le honro; pero como era ambicioso, le maté. Haya lágrimas por su afecto, alegría por su fortuna, honra por su valor y muerte por su ambición.  William Shakespeare.
*Churchill a Chamberlain: “Se te ofreció poder elegir entre la deshonra y la guerra y elegiste la deshonra, y también tendrás la guerra”.
*Martin Luther King, a propósito de esas amistades que nos hacen sentir mal cuando les fallamos, decía que “al final no recordaremos las palabras de nuestros enemigos sino el silencio de nuestros amigos”.
*EL VIEJO Y PATRIARCA KENNEDY
En una carta a un amigo, Joseph Kennedy escribió: “Cuando uno de tus seres queridos desaparece de tu vida, piensas en qué podría haber hecho con unos años más… Y te preguntas qué vas a hacer tú con los años que te quedan. Entonces, un día, porque hay un mundo en el que vivir, te das cuenta de que eres parte de él e intentas lograr algo… algo que esa persona no tuvo el tiempo suficiente para hacer”.